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LUGAR Y FECHA DE NACIMIENTO:

Ibarra, 20 de noviembre de 1989

NOMBRES Y APELLIDOS DEL PADRE: 

Armando Eduardo Bucheli Moreno  

NOMBRES Y APELLIDOS DE LA MADRE:                                                

Nelly Mercedes Padilla Vilela  

SIGNO:

Escorpión  

ESTUDIOS QUE CURSA:

Tercer Semestre Terapia Física Universidad Técnica del Norte.

PERSONAJE QUE ADMIRA:     

A Dios y a mi madre

PASATIEMPO:

Cantar

ARTISTA PREFERIDO: 

Cristian Castro

COLOR PREFERIDO:           

Café

DEPORTE QUE PRÁCTICA:        

Fútbol

AUSPICIANTE:

CUERPO DE BOMBEROS


 

Reinado. Una vida dedicada al servicio a los demás

Catalina: "Tengo los pies bien puestos en la tierra"

Catalina es la tercera candidata a reina de Ibarra. Es una joven fuerte, que le sabe hacer frente a los problemas de la vida.

Cuando apenas tenía 7 años de edad su padre murió en un accidente de tránsito. Eso definitivamente  marcó  la  vida de Catalina Maricela Bucheli Padilla, la tercera candidata al reinado de Ibarra, pues se convirtió de la noche a la mañana en el brazo derecho de su madre.

Para Catalina la vida no ha sido sencilla. Sin embargo, aprendió que todo lo que uno se propone en la vida se puede lograr. "Nada llega fácil, pero hay que hacer a un lado todas las trabas para conseguir las metas, porque lo que de verdad vale la pena se logra con esfuerzo", dijo.

Nuestra tercera aspirante a la corona estudió en la escuela Mercedes Troya, luego pasó al colegio Mariano Suárez Veintimilla y ahora se prepara para ser fisioterapista en la facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Técnica del Norte.

Siempre quiso estar entre las candidatas al reinado de la ciudad, pues siente que es su deber servir a los demás y cree que a través del reinado se pueden lograr objetivos que son imposibles para una persona común. "Desde que era una niña me gusta servir a la gente. A veces incluso a costa de lo que quiero", aseguró.

El deseo de una familia grande

Catalina ha sido testigo fiel del sufrimiento y la entrega que deben tener las mujeres, porque vio la forma en que su madre se convirtió en el jefe del hogar y la sacó adelante. "Ella es un ejemplo a seguir, porque no le importó sacrificar sus mejores años de vida para darme lo mejor a mi hermana y a mí. Además, jamás se dejó vencer por el sufrimiento de perder a quien amaba, porque habían dos seres que la necesitamos por completo", relató.

Catalina es de quienes hubiera querido tener una familia numerosa, llena de hermanos que la cuiden. "Sería lindo tener la mesa llena todo el tiempo, pero la vida es así, nunca sabemos lo que nos depara y todo tiene una razón de ser", dijo la joven, quien tuvo que aprender a realizar actividades de hombre a la fuerza. "Cosas como cargar artículos pesados o reparar daños en la casa para mí son pan comido, pues a la falta de varones también hay que aprender lo que normalmente haría un hombre", dijo, entre risas.

Aunque no se imagina la vida sin su madre asegura que si se vuelve a enamorar lo entendería. "Ella es un ser humano al que todavía le corre sangre por las venas y tiene todo el derecho de rehacer su vida, porque al fin de cuentas algún día yo tomaré mi rumbo y ella se quedará sola. No me gustaría verla sin un compañero".

Así es Catalina, una joven llena de buenos sentimientos, a la que no le gustan la yuca ni las cremas de ningún tipo, pero le encanta el pollo al jugo. Una mujer, que como ella dijo, “tiene los pies sobre la tierra”.

Cara a cara con Catalina

Cosas que le dan miedo

La muerte

Aunque se que somos pasajeros en este mundo me asusta la muerte, pero no como tal, sino la forma como me llegue. No me gustaría morir en un hecho violento, porque siento que uno no se va tranquilo.

La vejez

Aunque suene un poco superficial le tengo miedo a los cambios físicos que se experimentan con los años, por eso trataría de mantenerme saludable lo más que pueda, para no tener una mala vejez. Creo que no importan los años cuando se los lleva con dignidad.

Cosas que le enojan

El ruido

Es una falta de respeto que se haga ruido por cualquier cosa. Las ciudades deberían normar el uso de los pitos o la publicidad a través de alto parlantes, porque el uso excesivo de este tipo de elementos se convierte en una falta de respeto para quienes queremos vivir tranquilos.

La mala educación

Hay personas que no saben como pedir las cosas y faltan al respeto. No es difícil sonreír o tener un por favor antes de pedir algo. Creo que eso viene con uno, pero enoja cuando hay gente que no entiende que la mala educación se ve horrible.

Papelones en su vida

Se rompió el vestido

Era candidata a reina de mi barrio y en la elección se me rompió el vestido justo cuando estaba en la pasarela. En verdad fue un momento complicado, pero salí del apuro. Tuve que regresar a los camerinos, cambiarme el vestido y volver a desfilar. Fue horrible, pero lo superé.

El bastón en la cabeza

Era bastonera del colegio y en un desfile se me soltó el bastón de las manos y voló a la cabeza de uno de los chicos que estaban en la banda de guerra. Creo que el golpe fue duro, porque no reaccionaba por un buen rato. Pensé en todo lo peor, pero ahora, cuando me acuerdo, me da mucha risa.

Escrito por: Diario La Hora

 

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